Activision muestra el rostro de la next-gen

marzo 29, 2013 en Actualidad, Curiosidades, PC, PS4 por Adictos al Píxel

La convención GDC que ha tenido lugar estos días en San Francisco, no sólo sirve para la muestra y exposición de grandes títulos en el futuro, sino que también es un perfecto  muestrario de las próximas tecnologías y capacidades que los distintos desarrolladores de videojuegos podrá utilizar en un futuro. Dando ejemplo de ello, Activision no ha querido mostrar ningún aspecto de la siguiente entrega de Call of Duty (esperamos que el próximo E3 sea la fecha señalada para ello), para centrarse en una demostración técnica sobre sus capacidades en la representación de rostros humanos.

Detalle

El departamento de I+D de Activision nos ha querido mostrar en un vídeo, cómo puede ser el rostro de nuestros protagonistas de videojuegos en un futuro cercano. Gracias a sus nuevos avances en el desarrollo de avanzadas texturas de imágenes, como la captura de movimientos faciales, hoy podemos presenciar uno de los mayores ejemplos de foto realismo en tiempo real.

El acabado de las caras se muestra impresionante: la textura de los poros de la piel, las arrugas típicas de nuestras expresiones faciales, así como las diversas manchas e irregularidades que hacen tan característico el rostro humano. Es cierto que todavía trasmite una cierta sensación de irrealidad, pero se trata de un trabajo de digitalización soberbio.

Ahora solo nos queda esperar si estas potentes capacidades pueden ser viables con la próxima generación de consolas. Y es que las prestaciones necesarias para el desarrollo de estos elaborados rostros, tienen que colaborar con el desarrollo de inmensos escenarios, físicas del entorno, efectos de iluminación y partículas, etc. Un conjunto de elementos que a duras penas podría simular un PC de última generación.

fotorealismo

Con este último avance tecnológico, nos descubre que aún quedan muchas sorpresas en el futuro mundo del videojuego. Un lugar cada día más cerca a las ideas de foto realismo que sólo tenían lugar en nuestra imaginación.